Tripeiros

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Así visto desde arriba parece el principio de un sistema digestivo ;P

Dice Wikipedia “Durante la preparación de la conquista de Ceuta en 1415, los ciudadanos de Oporto entregaron a los expedicionarios toda la carne disponible en la villa, quedándose sólo con las tripas. Desde entonces los portuenses tienen el apodo de tripeiros.”  Veo en la tele una serie brasileira de lo más curiosa y escribo los tenues recuerdos que me quedan del día de hoy y que salen como rosquillas a medida que voy haciendo memoria. Muchas fotos y de cosas muy curiosas (ya haré una criba). La primera conclusión es que también hay personajes en Porto. Un tipo que pegaba voces vino detrás por casi toda la Rua de Bom Sucesso. También lo vimos a la vuelta, con su sombrero de safari (de esos que llevan enganchada el ala izquierda) y sus auriculares. Gritando a todo meter a la ida y cantando al son de algo a la vuelta. Una siniestra rozando lo gothic lolita bajó desde la Praza do Infante Dom Henrique y fue a entrar en un portal en los sótanos de la Rua de São Francisco. En riguroso silencio, con tiras rojas en cada una de sus dos trenzas estilo cherry popper. Coincidimos en verla pasar en la misma esquina del mismo bar donde, no recuerdo hace cuanto, compartí una Super Bock la última vez. Muchas niñas chicas propeliendo chillidos cortos y contundentes. Increíble sordera. Hasta creí escuchar a una en Vilanova de Gaia (al otro lado del río). Tres señoras entradas en edad salieron de una iglesia que imitaba el estilo baptista de Mississippi, pero que era cristiana. Pelo larguísimo escondido y anudado en forma de moños, negro, negro canoso y gris blanquecino. Una, la más mayor, llevaba unos calcetines en tonos azules chillones que se le veían gracias a una falda que difícilmente sobrepasaba sus rodillas. Las tres en zapatillas de andar por casa de esas de cuadros escoceses. Una con bastón, otra con una bolsa de plástico. Bajando por la Rua de São João, muy cerca del túnel de la Rua Infante Dom Henrique y de la Praza da Ribeira. Muy bonita esta última. Mas de lo que la recordaba. Recorrimos el Muro dos Bacalhoeiros y dimos toda la vuelta a São Nicolau por la Rua dos Clérigos hasta llegar a especie de entre rambla y alameda que sale desde la Praza da Liberdade. Hablamos largo sobre las portuguesadas, primero sobre las arquitectónicas, pero pronto derivamos hacia las más generales. Después de deambular por el barrio llegamos a Cedofeita, calle peatonal de tiendas hecha pronto (sic). Y, como no, tiramos por Miguel Bombarda hasta el edificio de Artes en Partes. Tenía ganas de volver a Materia Prima y a tomarme un te en aquella tetería que tanto nos llamó la atención de aquella. Y, de nuevo, caí en el feo vicio. Ahora suena la contundente “A girl like you” del nunca bien comprendido Edwyn Collins que parecía hombre de un solo éxito. Pero también he recuperado el primero de Beck y experimentado con The Folk Implosion. Por el momento suena todo conocido.
La segunda conclusión es que el ambiente del Porto de hoy ha sonado conocido. Sin tantas obras como en otras ocasiones. El civismo de los peatones sigue brillando por su ausencia y en el momento más inesperado cruzan la calle sin encomendarse a nadie. Sólo se ve superado por la paciencia de los conductores, realmente admirable. Sigo buscando desesperadamente el pork pie perfecto, pero sólo encuentro morralla y muchas cacas de perro por la calle, que debe ser un mal endémico de la ciudad, visto un solitario artilugio expendedor de bolsitas para recoger las idems.
Tercera conclusión: viajar reactiva cosas que no están activadas en situaciones normales. Sobretodo recuerdos y actitudes. Me acordé del año que Luis Ojo de Pez pasó en la ciudad, y de sus historias erásmicas de amor y electrónica minimalista. Dónde andará ese gran bajista? También recordé otras cosas que, por momentos, vuelven a cobrar presencia. Imágenes asociadas a sensaciones, llamémosles sentimientos, que transportan a uno en el tiempo y en el espacio hasta los confines del ego.
Ha quedao bonito el final, eeehh? XD
La imagen y el callejero de donde han salido los nombres de las calles está en Google Maps.

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2 comentarios
  1. Munseta dijo:

    Qué lejos me queda mi Atlántico… a veces creo que mis raices portuguesas crecen por instantes hasta abducirme por completo, metiéndome en una especie de bucle entre celestial e infernal del cual no querría salir… Aish, qué calentita estaría ahora en un bucle infernal…jaja.
    Petons wapu!

  2. mglon dijo:

    Weno, dejémoslo en raices luso-galaicas para no ofender sensibilidades. A ti te mola el rollito infernal, no picarona? hehe. Ya te veo de gothic lolita con esas medias de rejilla tan chulas ;P
    Petóns pa ti tb tía wenaaaa!!
    ah, y muchas facilidades tb.

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