Guantánamos del mundo

Éste artículo me devuelve a una serie de reflexiones de otros tiempos. Me sigue pareciendo completamente innecesaria la existencia de gente así, especialistas en seguridad, léase militares. Que alguien me diga cuál es su función real, más allá de una supuesta eficacia simbólica. En todos los sentidos sobran. Sólo hay que echar un vistazo a los tópicos peliculeros sobre militares, o darse una vuelta por un cuartel y comprobar cómo se trata a los reclutas. Comparemos este entrenamiento y los beneficios que del mismo se desprenden con los propios de empresas punteras como Google. Esta última cuida a sus empleados, les deja comportarse libremente y hasta tiene salas de juegos, de siesta e instrumentos musicales en cada despacho, que junto con canastas de baloncesto y demás gadgets lúdicos, permiten relajarse al personal trabajador a fin de exprimir convenientemente sus habilidades para un mayor beneficio de la empresa. Y qué hace el ejército (que es otra empresa más, de “seguridad pública”) pues tratar a su personal a gritos y patadas. Castigando con calabozos al que no se ciñe al protocolo, permitiendo novatadas y putaditas entre “empleados.” Y, claro, después se quejan de que los “empleados” cometen faltas como la que relata El País. Y todo en virtud de una “situación de emergencia” completamente artificial. El mal rollo y la violencia se transmite de educadores a educados. Y si un “empleado” es entrenado con métodos hostiles, evidentemente, tenderá a reproducir dichos comportamientos.

Y qué hay de la “seguridad nacional,” podría argumentarse. Aquí es donde echamos mano del amigo Deleuze y demás teóricos para preguntarnos ¿la seguridad de quién o, más bien, de qué? Seguridad “nacional,” es decir de una “nación.” No sería mejor decir “asegurar que el capital de una clase concreta no se mueve o no cae en malas manos”? Qué defiende el ejército si no es a una élite? Ahora se han inventado lo de las “misiones humanitarias” para usar a los reclutas como mano de obra esclava en los procesos de colonización simbólica y cultural que van de la mano de la “pacificación” de determinadas zonas sumidas en conflictos alimentados por las propias industrias armamentísticas y de expansión del paradigma del máximo beneficio. Ya, primero las achuchan vendiendo armas y luego resulta que hay que pacificarlas. Un poquito de por favor, hombre, dejemos ya de “bushizar” el mundo. Dejemos de aplicar excepciones a las excepciones, que el máximo beneficio es el beneficio del máximo de gente. Tanta historia ya con el respeto a la autoridad. Pues mire vd: poca autoridad me supura alguien que ordena que se le haga caso, alguien que no predica con el ejemplo. En mi opinión es hora de volver a las sociedades de “grandes hombres,” dicho sea esto como clasificación política y sin detrimento de las “grandes mujeres,” of course. Que las posiciones de poder no sean retribuídas, que haya que hacerlas por amor a la armonía social. Y si no vuelta a la costumbre irlandesa de que, tras 7 años de liderazgo, se mata al lider previo desholle.

Y todo esto sin meterme en el conflicto árabe-israelí, que también tiene tela.

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2 comentarios
  1. Viktor Von Doom dijo:

    Estimado Mglon, su argumentación tiene lagunas. Ok, los ejercitos son malos, autoritarios y defienden los intereses de las élites. Vale, pero:

    a)Le recuerdo que Castro, Mao, Ho-Chi Minh, Bolívar, Trotski y por supuesto El Ché eran líderes militares y todos han enarbolado la bandera de la liberación popular. ¿Los tiene usted en cuenta en su análisis o sólo eran falsos al servicio de las élites? ¿Son también ejemplos de “bushizar” al mundo? Piense además que cuando Castro no viste en una aparición pública su uniforme militar verde oliva ese hecho es noticia.

    b)Si quiere además hablamos también de los partisanos en Italia (los que se cargaron a Mussolini), del Ejército Rojo ( combatiendo en Stalingrado o entrando en Berlín) e incluso del ejército republicano en nuestra guerra civil. Se supone que todos ellos son militares antifascistas ¿Quizá tampoco no les ve siquiera un significado a sus actos, ni siquiera simbólico?

    c)Machado tiene un poema dedicado a Líster que dice “Si mi pluma valiera lo que tu pistola de capitán contento moriría” ¿Es Machado un propagandista belicista o un intelecutal concienciado que toma partido por una causa justa?

    Ah y sin meterme en el conflicto árabe-israelí la gente de Hezbollah se consideran a sí mismos un ejército ¿no?

  2. mglon dijo:

    En respuesta a sus contra argumentaciones
    a)sisi, razón no le falta. Pero mi intención no era referirme a otra institución que al “ejército” profesional, sin partidismo, que por muy progre que vd me vea siempre soy crítico con todos los estamentos, o lo intento. Tampoco idolatro a Castro, Mao etc.etc. por mucho que mis posturas librepensadoras me acerquen a las que estos sujetos pudieran tener a lo largo de sus vidas.
    b) que siiii, que no se trata de significado simbólico sino de autoritarismo y el “no sabe usted con quien está hablando” o el “por cojones”
    c) pues difiero diametralmente del amigo Machado, por lo menos hoy día. Contrario soy a la violencia de cualquier tipo, por muy presente que esté en todos los aspectos de la sociedad, de la cultura o de la vida urbana en general.

    por su ultimo comentario parece que me situe vd. de parte de todas las causas anti-imperialistas del mundo. Pues noooo, my friend. Bastante tengo con los combates cotidianos como para emular a Johnny y su fusil. Sin llegar a la otra mejilla tampoco. En fin, que hoy no se

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