archivo

imágen

“- Sol! Sol! Sol! Ven a verme. Cada vez que abro los ojos y te noto en mi piel las penas se desvanecen y me entran unas ganas locas de seguir combatiendo.
– Luna! Luna! Luna! No te escondas. Tu tersa mirada es oro en paño para mis caricias y no puedo ser ni sentir sin saberte en el cielo.

Cuando Juan descubrió la raiz decidió tomárselo con calma. Tres intentos de encendido y la hoguera empezó a arder desconsoladamente. Sus ojos la acompañaron en sentido contrario, purificando cualquier clase de mal en cien leguas a la redonda. Tres vueltas al retablo, tres monedas, una para cada ojo, y las facciones simiescas se evaporaron en su tránsito reptiliano. El ansiado descanso no se vio perturbado por mucho más tiempo. Algún bache sin importancia connatural al tránsito, la pérdida definitiva de los pares para la que se había preparado a conciencia y la recesiva conclusión previa al salto final. Nada importaba ya allende sus deseos. Aquella vilipendiada realidad se volvió maleable y por fin pudo volar sin más lastres que los propios de su variedad y de su gente.

– Ahí os quedáis, hijas de las pasiones mal conducidas y de la empatía mal encarada.
– Los augurios no son favorables para aquellos que desatienden y se desentienden de sus semejantes. No permitiré que nada ni nadie decida el destino de mis amores y de mis humores.”

Extracto de “Las memorias de Nuja el esclerótico neurótico”.

Isto é para cando a radio escachou e estrala coma orquídeas de uranio.
Isto é para cando o ávrego abanea os cables do telégrafo coma un feixe de ósos.
Isto é para cando as ambulancias de soños fuxen polas rúas no medio da noite.
Isto é para cando te pillan nunha revolta de durmires e o ceo non funciona.
Isto é para cando o teu sexo está cheo de vudú.
Isto é para cando a túa roupa é imaxinaria.
Isto é para cando a túa carne repta e non volve nunca máis.

Isto é para cando despois da oportunidade ven a traición.
Isto é para cando tes ganas de voltar ás árbores.
Isto é para cando cheira a fru-frú, os paxaros cantan ledos e as cores son empalagosas.
Isto é para cando sintes o inverno nos teus ósos e aínda acaba de chegar o verán.
Isto é para cando volves a empezar, de novo, novamente, once again.
Isto é para cando perdiche toda a esperanza e o único que che fai ilusión e o surrealismo cotiá do teu propio teatro.
Isto é para cando nada esperas e nada recibes, e en realidade si que esperas algo.

Foto de Jaume. Inspiratio eiquí.

“Querida Ambar. Si estás leyendo esto es que ya no hay solución. Me he ido para siempre y nunca volveré. Te pido por favor que no te pongas triste ni melancólica, pues mi marcha era algo que se veía venir. La ley del más fuerte se llama. Una selección natural por la que aquellos que no damos la talla, los que no hemos sido capaces de desentrañar los misterios de la supervivencia hemos de quedarnos atrás y tomar la forma de recuerdos, acaso piedras en el camino o quizá oasis en los que refrescarse y salir reforzados. No se qué forma tomaré en la experiencia de los que se han cruzado en mi vida. Lo que si se es que, aunque ya no esté, no quisiera que se me rindieran homenajes ni que la gente llorase mi ausencia definitiva, pues estuve entre todos ellos tiempo suficiente como para que disfrutasen de mi y si no lo hicieron en su momento de nada vale lamentarse ahora que ya no estoy. Espero que aprendan la lección y traten mejor a sus semejantes. Me voy con la cabeza bien alta, orgulloso de haberme mantenido firme en mi lucha, aunque el mensaje haya pasado desapercibido. No se si llegará un tiempo en que la gente entenderá lo que quise. La gente es gente, y todos estamos sujetos a pasiones, vicios y hábitos mejores o peores. Tampoco espero más que un dulce olvido, que la Historia no me otorgue ni un pie de página siquiera. No quiero figurar en las crónicas de esta especie que tanto maltrata a sus semejantes y a sus entornos sin darse cuenta. No volveré en caso de que esto ocurra de esta manera. Y esa es precisamente la razón de mi marcha. Ya no tengo donde ir, donde esconderme de mi mismo ni de mis demonios, que son los mismos que los de todo el mundo, pero yo no he debido interiorizar esa sordera de forma apropiada. Me siento solo y maltratado hasta cuando estoy rodeado de gente. Y el runrún me está matando hasta tal punto que prefiero quitarme de en medio y buscar la tranquilidad en otros confines del universo conocido, con la certeza de que lo que me encuentre será infinitamente mejor que lo que aquí me ha venido dado. Te invitaría a venir, pero mi decepción con los de tu especie (que desgraciadamente es la mía también) es tan grande que tu presencia no haría más que ahondar en la herida que lleva sangrando desde el mismo momento en que me arrancaron de las entrañas de mi madre. Te ruego que no te tortures por mi pérdida y te tomes esto como una oportunidad para mejorarte, a ti y a tu entorno, para salir de ese encierro al que te sometes y para que reivindiques la revolución sensible por la que tanto he luchado. Para mi es el final de un tiempo de sufrimiento, pero no tiene que serlo para ti. Vive y recuerda mis palabras. Obra según te dicte tu conciencia.”

Extraído de “Las últimas palabras de Maurice Cachelo”.

“Mi nuevo planeta es grande, o esa es la sensación comparativa que tengo. Sin satélites domésticos pero con uno laboral, también grande. He desperdigado mis señas de identidad por toda su superficie, como animal que marca su territorio diseminando olores. Siento que algo crece en su interior, algo que todavía permanece velado a mis sentidos pero que, indudablemente, crece y eclosionará en breve. Lo oigo crecer. He dispuesto mis máscaras de vigilancia hasta a donde he podido llegar, pero todavía me queda mucho por recorrer. De mi anterior localización he traído algún que otro microorganismo, virus fundamentalmente, pero parece que no responde ninguno de ellos de forma positiva a esta atmósfera. Por el momento tengo bajo observación al Ch1-Ch171-Cº, cuya virulencia se ha mostrado intensa en otros medioambientes. Su evolución es favorable y he podido aislar algunos objetos infectados. Parece estar desapareciendo de la forma pronosticada, aunque todavía no ha desaparecido completamente. Respecto a las hipótesis de Fornitz acerca de la posible metamorfosis del virus en organismo benigno poco tengo que decir ante la falta de comunicación histórica previa a la virulencia pasada, y más tras la misma dado el consecuente aislamiento fruto de semejante comportamiento. Queda esperar hasta que las muestras aisladas se atenúen o mueran. Sólo entonces podré sopesar lo procedente de enviar una sonda a fin de muestrear la evolución del organismo complejo fuente de la infección.”

Grullo, 9537:32.

Foto 5-4-17 19 06 14

“Ayer nevó en la alta montaña. Y justo cuando pasó por San Antonio sonaba el pequeño pájaro de Mateo casi el escocés. Y todo el rato se acordaba de él. No un él dinámico y fluido, como son la personas que ves a diario, sino un él sólido, gélido y cristalizado en diferentes momentos de su existencia experimentada. Como si las personas nos solidificásemos y enfriásemos en el recuerdo de los demás cuando nos alejamos de ellos y nos volviésemos líquidos y calentitos al estar cerca. El recuerdo, aunque frágil, es sólido y representa un fragmento de la persona seleccionado por la emoción del momento de sí mismo. La convivencia, por el contrario, es más escurridiza. Siempre puede una pronosticar con mayor certeza lo que va a hacer u ocurrir en un recuerdo que en la realidad más inmediata. Los que tenemos cerca están sujetos a la improvisación, mientras que el cambio de lo que recordamos es más lento y sujeto a otro tipo de emociones.

Y ahora que escribo estas líneas puedo escuchar el final, también cantado por Mateo el escocés, que es un poco más larga que la pieza anterior. Y profetiza al tiempo que invoca un dulce acabose del adolecer invernal. La nieve era artificial. Pequeños copos de nieve de plástico caían de la ventana abierta. La casa en reconstrucción. La inevitable gentrificación del self que llega siempre después del desamor. La ineludible bipolaridad previa a los nuevos encuentros y experimentos . Un viento ligero los apartaba de su caída natural.

De los viejos cadáveres brotan flores blancas y verdes que buscan desesperadamente el Sol. Sol. Con mayúsculas. Sol de abril, que quema pero que no calienta. Con una cierta dosis de magnetización por lo que están en proceso de descomposición. Con un cierto regusto al regodeo decadente, a apostar a no acertar, que dijo el poeta. Conocedoras del destino impepinable y perezosas, perezosas en extremo, nos deslizamos por entre las costuras de tus sistemas para observarte en tu proceso, procesando y procesado. Sin miramientos recogemos y sintetizamos. Siempre en beneficio mutuo.

Estamos hechos de estrellas. Todo lloramos en las cumbres. Hay un camino, empedrado de cáscaras de huevo, que conduce a un lugar maravilloso. Su visión es suficiente para satisfacer a 10.739.524 palomas mensajeras, lo cual es inconvertible a términos humanos.”

BSO aquí.

IMG_1890

“El clarinete paradójico dubaulí es un instrumento inusual. Capaz de articular las más bellas y extrañas armonías a la par que de causar las más profundas heridas en corazones de hierro. Muchos intentaron parchearlo a fin de evadir las responsabilidades de su doma. Sin embargo, alcanzar el templado de semejante ente hasta el momento siempre ha forzado la desconexión de cualquier lazo con cualquier realidad para sumergirse en el proceso, al margen de todo vínculo. Su historia no es pintoresca en demasía, fruto de las largas horas de inactividad de un funcionario dubailí (que prefirió conservar el anonimato). Su praxis combina la técnica estocástica con la tradición matemático-administrativa de los Dubau. Su sonido es tabú tanto en la capital como en las colonias y acarrea penas de hasta diez años de trabajos forzados en las Minas del Interior.

Personalmente encuentro agradable su rumor, a pesar del riesgo que entraña. Una vez conocí a un multi-instrumentista poliuro que afirmaba que era capaz de tocar dos al mismo tiempo. No volví a tener noticias suyas hasta que un reportero de La Gaceta Galáctica me contó de su trágico final en un puesto fronterizo de Rayán, en un gamelión allá por los trescientos del ochenta y cinco.”

Extracto del diario de campo del Dr. F. Fornitz

IMG_1820

#2 Conurbación Planetaria del Contrabajo

“La alianza entre los sistemas planetarios vecinos de Doppler y Tune (321 PRB/87.12 ∑∫) se materializó en la construcción de la vía de tránsito de pasajeros y transporte de mercancías. Vía interna que, décadas más tarde, justo antes de las elecciones al trípode gestor local, fue abierta e incorporada a la comunicación con al resto del sector. El proceso duró aproximadamente unos 70 ciclos triterranos. La mano de obra fue proporcionada por el Consorcio Talasiano y consiguió reunir a más de cincuenta mil cabezas, en su mayoría esclavos procedentes de los sistemas Vega y Muro junto con unas decenas de mercenarios Atavalianos, que asumieron las funciones de capataces.

Su morfología consta tanto de una vía interna como de dos salidas hacia el exterior, una por sistema planetario. Los circuitos de seguridad de cada uno de los sistemas son diferentes, pues fueron diseñados e implementados bajo los criterios de cada uno de los distritos planetarios. De esta manera, la salida del sistema Doppler (el más pequeño en el gráfico) se direccionó hacia el agujero de gusano más cercano, conocido como h0.rt03, mientras que la del sistema Tune se hizo mirando a b1.p0N3. Dadas las dinámicas diferenciales de tránsito fue necesario dotar a la salida de h0.rt03 con cuatro torretas de vigilancia y a la de b1.p0N3 solamente con dos (conviene recordar que en esa época las razzias de híbridos eran comunes en el Sistema Jardín, al otro lado de h0.rt03, razón por la que fueron necesarias tantas medidas de seguridad).

A pesar del escaso atractivo que ofrece en la actualidad en términos de velocidad y versatilidad (no en vano recibe el sobrenombre extraoficial del “Eón Acústico”) es una infraestructura de la que dependen la economía y la eugenesia de millones de confederados. Su mayor logro en términos de seguridad fue la puesta en práctica de las teorías del Docrot Fornitz a tenor de las cuales se procedió a sintonizar la meta-acústica atmosférica y peri-atmosférica de ambos sistemas a fin de equilibrar sus campos vibratorios. Una vez equilibrados se afinaron con unas descargas constantes de energía cilcotímica que todavía a día de hoy son capaces de reconocer y trazar el origen vibracional de cada usuario/bien y cotejarlo con las bases de datos correspondientes, de modo que todo lo que circula en las inmediaciones de la vía está perfectamente controlado.Todavía nadie ha sido capaz de subvertir el orden impuesto por estabilizadores y bobinas eléctricas. Como valor añadido, al circular por el “Eón Acústico” se hace accesible la historia vibracional de todo usuario/bien, ofrecido en todos los formatos conocidos por una prestigiosa fábrica de bebidas de distorsión mental.

Esta vía supuso la dinamización del comercio en el sector así como su apertura definitiva a las emigraciones transestelares que facilitaron la colonización y/o repoblación de sistemas como Vega, Alfalfa o el malogrado Maluenz después de las Guerras Generocidas. Sus protocolos de seguridad (ver párrafo anterior) iniciaron un paradigma que todavía resulta fiable, a pesar de estar en proceso de obsolescencia.”

Extraído de “Thesaura Caelestium”